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Nota 4 – Medidas tras la publicación del Real Decreto-ley 8/2020 de medidas extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19

Nota 4 – Medidas tras la publicación del Real Decreto-ley 8/2020 de medidas extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19

Nota 4 – Medidas tras la publicación del Real Decreto-ley 8/2020 de medidas extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19

Estimado cliente/a, a continuación, en esta nota pasamos a comentar los aspectos más destacados de las medidas contenidas en el RD-ley 8/2020:

1.- Mecanismos de ajuste temporal de actividad para evitar despidos en las empresas: ERTEs

Se flexibilizan y agilizan los procedimientos de regulación de empleo y la mejora de la cobertura para los trabajadores y también para los empresarios

Las suspensiones de los contratos y reducciones de jornada que tengan su causa directa en pérdidas de actividad como consecuencia del COVID-19 (“pérdidas de actividad que impliquen suspensión o cancelación de actividades, cierre temporal de locales de afluencia pública, restricciones en el transporte público y, en general de la movilidad de las personas y/o las mercancías, falta de suministros que impidan gravemente continuar con el desarrollo ordinario de la actividad, o bien en situaciones urgentes y extraordinarias debidas al contagio de la plantilla”) tendrán la consideración de ser proveniente de una situación de fuerza mayor. Para poder acogerse a esta medida, hay que comunicarlo primeramente a los trabajadores, y posteriormente solicitar a la Autoridad Laboral su concesión. En caso de concesión, los efectos de la suspensión y pase a desempleo de los trabajadores serán desde la fecha de cierre obligatorio y su duración será mientras dure el estado de alarma. Durante el tiempo que dure dicha suspensión, las empresas quedarán exoneradas de pagar las cuotas de seguridad social de sus empleados (para las de más de 50 trabajadores dicha exoneración alcanzará el 75%).

Por el contrario, si las suspensiones de los contratos y reducciones de jornada fuera por causas económicas, técnicas, organizativas y de producción relacionadas con el COVID-19, no quedarán exoneradas de pagar las cuotas de seguridad social de sus empleados.

En ambos casos, todos los trabajadores pasan a cobrar el desempleo (el 70% de su salario) sin necesidad de acreditar periodos mínimos cotizados.

Ojo a la letra pequeña:

  1. No todos los casos del parón abrupto de la actividad económica van a ser calificados como fuerza mayor puesto que en principio, tal y como está redactado la norma, entendemos que quedan garantizados en esta causa tan solo las que se hayan visto obligados a cerrar por decreto (comercios minoristas, bares, restaurantes….), por lo que se hace obligatorio un análisis muy pormenorizado de cada caso a los efectos de poder acreditar que las suspensiones de contrato y reducciones de jornada tengan su causa directa en “pérdidas de actividad como consecuencia del COVID-19 que impliquen suspensión o cancelación de actividades, cierre temporal de locales de afluencia pública, restricciones en el transporte público y, en general de la movilidad de las personas y/o las mercancías, falta de suministros que impidan gravemente continuar con el desarrollo ordinario de la actividad, o bien en situaciones urgentes y extraordinarias debidas al contagio de la plantilla”. En definitiva, que la carga de la prueba de la pérdida de la actividad recae en el empresario y hay que analizar bien las causas de dichas suspensiones o reducciones de jornada.
  2. Estas medidas están supeditadas a que las empresas no reduzcan plantilla en los 6 meses posteriores a la reanudación de la actividad.

2.- Autónomos

Los autónomos seguirán en la obligación de seguir contribuyendo al pago de las cuotas mensuales, si bien podrán tramitar sus bajas en seguridad social junto a sus bajas fiscales como si fuera de un cese de actividad normal. Advertimos que antes de tomar esta decisión, hay que analizar bien cada caso para no tomar decisiones precipitadas dado que podrían perder bonificaciones de tarifas planas o cualquier otra circunstancia que en su caso habría que estudiar.

No obstante, lo anterior, los autónomos que cesan la actividad por el COVID-19 podrán solicitar la prestación por cese de actividad (que será del 70% de su base de cotización) si la suspensión viene motivada por la obligación de cierre o si sus ventas disminuyen en este mes en un 75% respecto al promedio del semestre anterior.

Para acceder a la prestación tendrán que presentar la solicitud del CESE a la mutua, no debiendo causar baja en el RETA ya que ésta desde el 14/03 se hará cargo de la cuota del autónomo debido a que la actividad queda suspendida. ES IMPORTANTE que estos autónomos estén de alta en una actividad económica que aparezca recogida el anexo del Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, obligadas a suspender su apertura o actividad.

Ojo a la letra pequeña:

  1. Para acceder a dicha prestación deberán estar al corriente en sus cuotas (si no lo estuviera tendrá 30 días para hacerlo)
  2. Esta prestación será incompatible con cualquier otra prestación del sistema de Seguridad Social.
  3. ¿Y los autónomos societarios? En la redacción de este RD-ley brillan…. por su ausencia.
  4. La carga de la prueba, hay que acreditarlo todo muy bien.

3.- Modificación de plazos en el ámbito tributario

            Si alguien espera que la AEAT queda paralizada en estas circunstancias que espere con una silla cerca, que esto no para, si bien extienden los plazos en estas circunstancias para pagar deudas y/o atender requerimientos y formular alegaciones

Se amplían al 30 de abril de 2020 los siguientes plazos:

  • Los plazos de pago de deudas tributarias (ya se encuentren en periodo voluntario, en vía de apremio o ejecutiva)
  • Los vencimientos de aplazamientos/fraccionamientos concedidos.
  • Los plazos para atender requerimientos (tanto de la AEAT como de Catastro), diligencias de embargo, solicitudes información tributaria, formulación de alegaciones en procedimientos no concluidos a fecha de la entrada en vigor del RD-ley.

Se amplían al 20 de mayo de 2020, cualquier pago de deuda o para realizar cualquier acto en relación con algún procedimiento que sean comunicados a partir de la entrada en vigor del RD-ley.

Por último, hacer mención a la medida que introdujo el Real Decreto-ley 7/2020 el pasado 13 de marzo donde se permite a las empresas aplazar hasta 30.000 euros (igual que hasta ahora) los impuestos (incluido retenciones), donde los primeros 3 meses no se cobrarán intereses (una limosna, al fin y al cabo).

Ojo a la letra pequeña:

  1. NO se interrumpen los plazos para la presentación de declaraciones y autoliquidaciones tributarias.
  2. Las medidas de aplazamientos no afectan a las empresas que en volumen de operación superen los 6.010.121,04 euros

Para terminar y como conclusión a la foto actual hay que decir que para los empresarios y autónomos no hay rebajas fiscales, y sí mucha ayuda a poder financiarse gracias a avales y líneas de liquidez que en muchos casos no sirven de nada si las ventas no acompañan. Bueno, estaremos atentos y actuemos ahora con prudencia y responsabilidad.

Por último, con independencia de que la línea telefónica está abierta, rogamos nos hagan llegar todas las consultas por mail a los efectos de conocer sus inquietudes y poder ir contactando con todos lo antes posible.

Seguimos, cuídense.