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ERTES Y FASE 1: ¿Y AHORA QUÉ?

ERTES Y FASE 1: ¿Y AHORA QUÉ?

ERTES Y FASE 1: ¿Y AHORA QUÉ?

Tras la publicación del RD-Ley 18/2020 de 13 de mayo, y los ERTES pasan a dividirse en dos tipos:

  1. ERTE de fuerza mayor TOTAL (estarán encuadrados en este tipo de ERTES aquellas empresas que sigan sin poder realizar, ni siquiera parcialmente la actividad, por las restricciones de apertura (por ejemplo, discotecas, bares nocturnos y academias que den formación presencial)

 

  1. ERTE de fuerza mayor PARCIAL: desde el próximo lunes, aquellas empresas que estaban en un ERTE de fuerza mayor, cuya causa era el obligado cierre del negocio (comercio, hostelería, restauración, etc), al desaparecer la causa que motivó el cierre, se encontrarán en situación de ERTE de fuerza mayor parcial, con independencia de si reincorpora o no a algún trabajador.

 

Las cuestiones que se plantean al empresario son las siguientes:

  1. ¿Qué coste de Seguridad Social voy a tener?

Las nóminas de mayo y junio aún seguirán gozando de determinadas bonificaciones, a saber:

-Para las empresas que continúen en situación de ERTE de fuerza mayor TOTAL, seguirán con la exoneración del 100% de las cuotas mientras la situación continúe, y con fecha límite del 30 de junio (si es que no se prorroga)

-Para las empresas que pasen a situación de ERTE de fuerza mayor PARCIAL, se distinguen dos tramos, para los meses de MAYO y JUNIO:

  1. De los trabajadores que reincorpore y pasen a prestar servicios, aunque sea a menos jornada, tendrán una exoneración del 85% en mayo y del 70% en junio de la nómina que le pague la empresa. Si la empresa es de 50 o más trabajadores los porcentajes serán de 60 y 45%.
  2. De los trabajadores que no pueda reincorporar, porque aún no hay actividad suficiente, o de la parte de jornada que sigue en ERTE, la exoneración se limitará al 60% en mayo y al 40% en junio, por lo que si hasta ahora no se pagaba cuota por los trabajadores en ERTE a partir de mayo sí tendrá coste de seguridad social por aquellos trabajadores por la parte de jornada o suspensión total del contrato que sigue en ERTE. En empresas de 50 o más empleados la exoneración de esas jornadas en ERTE será del 45 y 30%, en mayo y junio respectivamente.

– El apartado 3 del artículo 4 del Real Decreto-ley 18/2020 establece que para que las exenciones resulten de aplicación la empresa debe comunicar mediante declaración responsable a la Tesorería General de la Seguridad Social en que situación se encuentra. Esta declaración responsable la comunicaremos nosotros y debe presentarse respecto de cada código de cuenta de cotización en el que figuren de alta a 13-05-2020,personas trabajadoras con suspensión de su contrato de trabajo o con reducción de jornada.

-Aquellas empresas que reincorporaran trabajadores antes del 13 de Mayo, no se aplican exoneraciones al tratarse de un supuesto de hecho anterior a la entrada en vigor del Real Decreto-ley.

2.- ¿Se puede despedir?

Aquí está la “madre del cordero”, ya que para el empresario esta palanca es crucial para poder adecuar sus costes a su producción. Si despide alegando motivos relacionados a las consecuencias del Covid19, ese despido si se produce antes del 30 de junio será improcedente y por tanto deberá abonar la indemnización correspondiente. Por norma general si ese despido conlleva una indemnización de 20 días de salario por año trabajado, la empresa deberá pagar 33 días por año.

A partir de 1 de julio se podrá despedir alegando motivos económicos o productivos, con indemnización de 20 días si se reúnen todos los requisitos, pero ojo que las bonificaciones de Seguridad Social disfrutadas durante el ERTE, estaban condicionadas a que la empresa no extinguiera ningún contrato de trabajo durante los 6 meses siguientes, contando dicho plazo desde la primera reincorporación.

Es decir, que bastaría tan sólo una extinción de un trabajador en ERTE en ese plazo de 6 meses para incumplir el compromiso y por tanto la empresa debería devolver LA TOTALIDAD de las exoneraciones aplicadas de TODOS los trabajadores, más recargos e intereses respectivamente. Por tanto, aquí hay que hacer un buen análisis de la situación de la empresa una vez se reapertura el negocio y observemos la evolución económica.

Por tanto, supondrán un incumplimiento del compromiso, y por tanto deberán devolver las cuotas bonificadas durante el ERTE, las siguientes situaciones:

  • despidos improcedentes
  • despidos por causas objetivas
  • extinción por no superar periodo de prueba
  • extinción a instancias del trabajador por incumplimientos empresariales como por ejemplo el impago de la nómina.

Ahora bien, no se entendería incumplido el compromiso, y por tanto no se debería devolver cantidad alguna en algunas de las siguientes situaciones:

  • despido disciplinario declarado como procedente
  • dimisión por baja voluntaria del trabajador
  • muerte, jubilación o incapacidad permanente total, absoluta o gran invalidez de la persona trabajadora
  • fin del llamamiento de las personas con contrato fijo discontinuo
  • fin de contratos temporales no fraudulentos

Además, se abre también la posibilidad de que las empresas que se encuentren en situación de riesgo de concurso de acreedores por impago de salarios e impuestos, tampoco deberían retornar las cuotas bonificados, pero esta casuística da para un post mucho más largo, pues se entrelazan cuestiones laborales, económicas y mercantiles.